lunes, 29 de agosto de 2016

Capítulo 5 (Final): Desenlace

Aunque una amistad sea fuerte, siempre habrá personas quieran sabotearla, pero... ¿Eso no quiere decir que no era tan fuerte como se decía?
Al día siguiente, Amanayo se encontraba dormido en la silla con un diario abierto en su pecho.
Mitsuki abre la puerta sigilosamente - ¿Kitsune-san? - Lo llama en un susurro. Sin embargo, Daidagua abrió lo que quedaba de la puerta de un portazo.
- ¡Despierta! - Grita. Al instante, Amanayo se despierta de golpe.
- ¡¿Qué?! ¡¿Cuándo!? ¡¿Donde?! - Amanayo mira alrededor mientras sostiene el diario.
- Ya es de día - Frente a él.
- Tsk, gracias por decírmelo. No me había percatado - Amanayo habla sarcástico.
- De nada - Daidagua usa el mismo tono.
Mitsuki suspira - Bueno, los tres debemos de salir. El doctor le dará la última revisada a Kina, ¿No despertó en todo el día? - Pregunta Mitsuki a Amanayo.
- No, pero alcance a escuchar gemidos o jadeos - Explica.
- Ya veo... - Mitsuki baja la mirada preocupada.
- Tranquila estará bien - Daidagua la toma de los hombros y ambos salen.
Amanayo los mira salir, y tras unos segundos sale con el diario.
Tras unos minutos, el doctor sale de la habitación.
- ¿Cómo está Doctor? - Pregunta Mitsuki inquieta.
El Doctor le da una sonrisa - Ella está bien, solo se la ha pasado descansado. Si ha despertado en leves momentos, pero no tarda en recobrar el sueño. No debe tardar en despertar, cuando eso pase la daremos de alta - Explica colocando la mano en el hombro de Mitsuki.
Mitsuki suelta un suspiro largo - Me alegra -
- Bien, cuando despierten llamen a una enfermera para hacer el papeleo - Aclara y se va.
Mitsuki se gira para mirar a los chicos - Ella estará bien, no tardará en despertar, debo ir a avisarle a su padre, así que - Amanayo la interrumpe.
- Yo me quedaré - 
- ¡¿Eh?! - Lo mira sorprendido - ¿Quién te dio esa autorización? - Daidagua lo cuestiona.
- Yo mismo - Responde tranquilo.
- ¿De verdad? Entonces-
- ¡Basta! - Mitsuki se pone en medio - Él se quedara - Mira a Daidagua.
- ¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! - Daidagua se altera.
- Porque yo lo digo. Ya cuidarte a Kina dos días seguidos, date un descanso - 
Daidagua suspira - Bien - Insatisfecho.
- Bueno, Kitsune-san - Él la mira atento - Cuidaras a Kina hasta la tarde. No tardaremos -
- Esta bien -
- Bien, nosotros nos vamos. Daidagua no tardes - Comienza a irse.
Daidagua se acerca a Amanayo y se coloca al lado de el - Cuídala - Acto seguido se aleja. Por su parte, Amanayo solo hace una mueca y entra a la habitación de nuevo.
No perdió ni un minutos más, tomo el diario y comenzó a leer sin detenerse, tenía poco tiempo así que estaba algo inquieto.
Tras una hora él creía a ver terminado. Estiró su cuerpo para descansar un poco y suspira - Fue demasiado extenso - Mira el diario - Pero valió la pena, me alegra saber que sentiste más que una amistad, igual que yo - Mira a Kina y vuelve a mirar el diario, se percata de que aún le falta una página - ¿Eh? - La gira y la lee.
"¡Un nuevo día! Últimamente he estado muy agotadora, lo bueno es que tengo a Amano para que me ayude cuando lo necesito. 
Ya 3 años desde que nos conocemos, creo que ya es tiempo que sepa quién soy yo, él me ha confiado tantas cosas, yo debo de hacer lo mismo, se lo diré mañana cuando lo vea y también... le diré mis sentimientos hacia él."
El libro fue manchado por lágrimas de parte de Amanayo - Kina... Perdóname... - Llora un par de segundos y luego su expresión cambia - Daidagua... Tú la lastimaste... ¿Qué es lo que le hiciste desde un principio? - Va hacia las primeras páginas del libro y comienza a leer.
Mientras tanto, Daidagua regreso momentáneamente a su casa, solo iba a recoger unas cosas, pero al subir las escaleras, el recordó algo.
- Señor, ¿está bien? - Su mayordomo le habla preocupado.
- Si, solo, recordé algo - 
- ¡Oh! Entiendo, permiso - Se retira.
Daidagua subió a su cuarto y se tiró en la cama recordando las palabras escritas en el diario.
"Capítulo Final: Mi muerte
¡Hoy es mi primer día de escuela! ¡Estoy tan emocionada! Ida-chan ira a la misma primaria que yo, así no me sentiré tan sola. Espero hacer muchos amigos y llevarme bien con ellos.
Eso fue lo que pensé en ese momento... Pero no me esperaba que lo que pasará días después, fuera un infierno"
Daidagua al instante recordó ese mismo día.
Flash Back
Tocan la puerta
- Ya voy, ya voy - Daidagua abre la puerta.
- ¿Por qué tardas tanto? - Kina le pregunta impaciente - ¡Vámonos! - Lo toma de la mano y lo jala.
- ¡Oye! ¡Espera! ¡Kina! ¿Por qué la prisa? -
- Es el primer día de clases, no quiero llegar tarde - Alegre.
Fin del Flash Back
- Je, sí que estabas muy emocionada esa vez - Habla para sí mismo.
"No tarde mucho en hacer amigos, siempre hablaba con ellos, teníamos todas las clases juntos. Era muy divertido, aunque un día paso algo extraño, Ida-chan pareció hacer amigos, lo cual me alegro mucho.
Flash Back
- ¡Daidagua! ¡Amigo! - Un compañero lo abraza del hombro.
- ¿E-Eh? - Nervioso.
- Ven con nosotros, queremos mostrarte algo - Otro chico lo jala hacia ellos.
- ¿Eh? - Kina mira la escena - Jejeje - Sonríe - Me alegra de que este haciendo amigos - Entra al salón. 
Kinaiya: Eh?... Jejeje, está haciendo amigos, me alegro por él
Fin del Flash Back
"Aunque... desde ese día se alejó de mi más de lo normal, creí que no quería hablarme, así que decidí averiguarlo por mi cuenta."
- Ese día... - Daidagua puso una cara depresiva.
Flash Back
- ¿Ida-Chan? - Le toca el hombro - Hoy no viniste conmigo a la escuela, y ayer te fuiste muy temprano, ¿sucede algo? - Preocupada.
Daidagua no voltea a verla - ¡N-No! ¡Nada! - Se encontraba muy nervioso.
Uno de los chicos empuja a Daidagua con el hombro.
- ¿Seguro? - Kina insiste.
Finalmente Daidagua se gira, pero no parece muy amable - ¡Dije que no pasa Nada! - Alza la voz.
- I-Ida-Chan... - Kina se aleja un poco por el susto.
Daidagua vuelve a girar y se va caminando.
Una chica de acerca a Kina y coloca su mano en su hombro - Tranquila Kina - La consuela.
- El solo se ha dado cuenta de la persona que realmente eres - Otra chica se pone frente a ella - Eres un asco - La empuja y tras esto, Kina se cae al suelo y todos los libros que tenía se desparraman.
- El ya no te quiere cercas, le das asco - La abofetea.
Kina toca su mejilla que fue atacada y las mira desconcertada.
La chica frente a Kina la patea - ¡Eres autista! ¡Aléjate de el! - Desataba su irá en Kina.
Kina reprimía las ganas gritar, cuando finalizaron las patadas ella toca su estómago adolorido - Ida...-Chan... - Pronuncia débilmente.
Daidagua no volteo en ningún momento, la ignoro totalmente. Kina no pude hacer nada más que llorar.
Sin embargo, al llegar a la esquina, Daidagua se recargo en la pared y llora en silencio - Lo siento Kina. ¡Perdóname! -
Daidagua llegó a su casa después de ese día. No tenía ánimo alguno. 
- Ya llegue... - Se quita su suéter y lo cuelga.
- Buenas Tardes Señor Konogua - Saluda su mayordomo.
- Buenas - Se quita los zapatos.
- ¿Le pasa algo, señor? - Pregunta preocupado.
- Pues... - Sus empiezan a llorar - La verdad es que... es que - Se cubre la cara y se tira al suelo.
En el presente Daidagua se levanta totalmente molesto - ¡Fui manipulado! ¡Me engañaron! - Aprieta los puños y algunas lágrimas salen.
Daidagua volvió a recordar ese día, en donde todo empezó.
El chico quien antes lo estaba abrazando, ahora lo empuja hasta caer.
Daidagua se queja por el golpe, pero no tarda en incorporarse en el suelo mientras lo mira con enojo - ¿Qué es lo que quieren? Sea lo que sea, tengan por seguro que no lo tendrán – Se encontraba de verdad enojado.
- No te preocupes, no es nada material – Dice otro de los chicos que salía detrás de Shinkar y se pone a un lado de Daidagua.
- ¿Eh? – Daidagua lo mira confundido.
- Lo que queremos... – Shinkar se acerca a su oído – es que nos ayudes a lastimar a tu querida amiga Kinaiya – Sonríe.
- ¿Eh? – Se exalta y se aparta rápidamente – ¡Eso jamás! ¡Aceptare cualquier otro maltrato a mi persona, pero jamás sería capaz de lastimar a Kina! – 
Shinkar le sonríe sínicamente – Sabíamos que dirías eso – Saca su celular, marca y llama – ¿Lucy? Pueden ejecutar el plan – Mira a Daidagua.
- ¿Plan? ¿Qué plan? – Cierta duda y temor comenzaban a dominarlo.
- ¡Oh! Nada importante – Dice el otro chico – Solo que si tu no cooperas en lastimarla, nosotros lo haremos sin problemas – Sonríe macabramente.
- ¡¿Qué?! ¡No! – Se levanta rápidamente, sin embargo Shinkar impide el paso. Mientras el otro lo sujeta por detrás, Daidagua luchaba para zafarse, pero su forcejeo fue interrumpido por un golpe en su estómago.
- Oh no, eso no. Ella sufrirá de una u otra manera. Le da la espalda – Así que... ¿Qué decides? – Sujeta el celular y pone la llamada aun entrante en altavoz.
- Estamos cerca, ¿seguimos con el plan? – Pregunto la chica al otro lado de la línea.
Shinkar esperaba la respuesta de Daidagua. Tras unos segundos de pensarlo el suspira cansado – E-Esta bien... Los ayudare – Se rindió.
- Cancela el plan – Tras escuchar la afirmación del otro lado, Shinkar cuelga la llamada.
El otro chico ante esto lo suelta de su agarre y Daidagua cae al piso de rodillas.
Shinkar se acerca a él y levanta su cabeza - ¡Anímate! Te ira mejor sin ella, ya lo veras y nos lo agradecerás – Sonríe, lo suelta y se incorpora – Nos vemos en clase – Acto seguido, el junto al otro chico se van y lo dejan solo en ese lugar.
Daidagua quien tras esperar que ellos se alejaran un poco más comenzó a sollozar lentamente - ¿Por qué? – Tapo su cara con sus manos preguntándose constantemente porque se encontraba en esa situación.
De vuelta en el presente, Daidagua se tiro de rodillas y comenzó a llorar. Recordaba cada una de las veces que le causó daño a la mujer que amaba y que en algún momento le prometió que la protegería de cualquier persona. Le dolía pensar que él era capaz de sacrificar su persona por la vida de ella y que sin importar eso, no pudo hacer nada, al final resulto un acto cobarde a pesar de tal valentía.
Sabía que estaba perdiendo el tiempo, había olvidado por qué regreso a su casa, así que rápidamente se levantó se dispuso a hacer lo que tenía que hacer. 
Tras pocos minutos Daidagua se encontraba de nuevo frente a la habitación donde estaba Kina y Amanayo, con algo de temor respiro hondo y se adentró en ella.
Amanayo quien estaba sentado cruzado de brazos espero unos segundo para abrir los ojos y mirar a la personas que arruino la vida de su amada.
El lugar quedo en silencio durante unos pocos segundos, que para ellos de seguro que eterno.
Finalmente Amanayo fue quien decidió hablar – Te atreves a volver – Se levantó de la silla.
- No sabes nada sobre mí – Se defendió.
- ¡Oh! Claro que lose, a estas alturas ¿Quién no te conoce? – Molesto.
- ¡No todo lo que dice la prense es cierto! – Alzo la voz molesto.
- ¿Y esto? – Muestra el diario - ¿Esto también son mentiras? – Lo cuestiona.
Daidagua bajo la mira de inmediato, pero trago saliva y lo volvió a mirar – No, todo lo que dice ese diario, es la verdad – Su voz parecía quebrarse.
- ¡Te atreves a admitirlo! – El enojo comenzó a dominar a Amanayo.
- ¡Solo conoces una parte de la historia! – Daidagua le gritaba desesperado. Se acercó un poco más a la cama, Amanayo hizo lo mismo.
- ¡No necesito conocer más! ¡Ella no merecía todo lo que le hiciste! ¿Qué quieres decirme? ¿¡Las razones por la cual la despreciaste!? – Alzo la voz.
- ¡No es así! ¡No es así! ¡No es así! ¡No es así! – Daidagua grito con fuerza repetidas veces.
Mitsuki quien escucho el alboroto desde el corredor se apresuró para ver qué era lo que pasaba, el Doctor hizo lo mismo. Al llegar encontraron la escena actual.
- ¡Lo único que hiciste fue arruinarle la vida! ¡No la protegiste como tanto prometiste! ¡La abandonaste! ¿Por qué? No lose, y la verdad es que no me interesa saberlo – 
- ¿Y tú? ¿Eres un héroe? – Daidagua apretó sus puños y lo miro frio - ¡También prometiste protegerla! ¡¿Pero de que sirvió?! ¡No pudiste hacerlo! ¡No quería ver como fracasaba mi inútil intento de protegerla!
- ¿¡Entonces prefieres dañarla tu ¡? ¡Jamás la dañaría! ¡Daria mi vida con tal de no verla sufrir!
- ¡No estuviste en mi lugar! ¡No sabes lo que sentí! – 
- No, no sabes lo que sentirás – Se truena los puños.
- ¿Así? – Ambos se acercaron entre sí, sin embargo Mitsuki detuvo a ambos colocándose en medio.
- ¡Deténganse! ¡Esta no es la forma de hacer las cosas!
- Tenemos un paciente en esta habitación, sin mencionar la molestia a los demás en este hospital – Comento el Doctor.
- No solo la dañaste físicamente, sino que rompiste su corazón – Esas palabras le llegaron a Daidagua, quien por alguna razón, se volvió arrogante después de eso.
- ¿Y eso es malo? – Presumió – Al menos no se ha olvidado de mí, nunca lo hizo – Sonrió – A pesar de todo lo que le hice, ella siguió amándome, ¿tu? Solo fuiste un reemplazo. Apuesto que si tuviera que elegir, me elegiría a mí, puesto que soy el amor de su vida, tu solo un amor pasajero de la adolescencia – Su arrogancia subía de nivel.
Amanayo no supo que decir, ese comportamiento era vulgar y desconocido para él, sin embargo, siguió dando comentarios crueles al igual que Daidagua. A pesar de que Mitsuki los separaba, ella no era suficientemente fuerte, el Doctor trato de ayudarla sujetando a Amanayo de los hombros y alejarlo, Mitsuki empujaba a Daidagua los mas que podía mientras sujetaba sus muñecas.
Pero, sin importar de lo que hicieron siguieron gritándose entre sí, la cordura de ambos de iba poco a poco las palabras salían de sus bocas, y más cuando se trataba de las mujer que ambos amaban, pero que pasaría cuando ella despertara y de verdad tuviera que elegir solo a uno, ¿Cómo reaccionaría el otro?, ¿Por qué eligió al contrario?, ¿Quién es al que ella ama en realidad? Esas preguntas tal vez nunca sean contestadas, por una simple razón.
Kinaiya abrió los ojos lentamente mientras se acostumbraba a la luz de la habitación, pudo distinguir a los cuerpos frente a ella, pero miraba a su alrededor, tratando de encontrar y descifrar el lugar donde se encontraba, el oído regreso poco a poco identificando lo que ellos gritaban entre sí, fue entonces que pudo pronunciar palabra.
- ¿Do-Dónde estoy? – Dijo confundida al desconocer su alrededor.
Todos se callaron y llevaron sus miradas hacia Kina, se percataron de que había despertado, pero no sabía que decir, sin embargo, solo dos pudieron decir solo una palabra.
- Ki-Kina... – Dijeron Amanayo y Daidagua en unísono mientras veía asombrados a la mujer que amaban.
Fin...
Espera... ¿El fin?