jueves, 21 de enero de 2016

Capítulo 2: No todo lo que ves es cierto

Muchos Piensan que Si se alejan de los problemas las cosas mejoraran. Pero no es así... El problema volverá y mucho peor, es capaz hasta de destruir lo que creaste con el tiempo.
2 Años Después
Kinaiya caminaba hacia la escuela.
- ¡Kina-chan! – Un chico corre hacia ella alocado con una enorme sonrisa y una energía increíble. El tono de voz del chico era extremamente agudo, fingiendo una voz mas joven.
- Eh? – Kina voltea al escuchar su nombre, pero al ver que se percataba de ese chico, su cara cambia a una de fastidio. Se hace a un lado y pone el pie para que este caiga al suelo por el impulso.
El chico cayo de cara en el suelo, tras unos segundos, el levanto su cabeza y llevo su mirada hacia Kina – Kina-chan ¿Por qué eres tan mala conmigo? – Decía el chico con una cara de tristeza.
- ¿Por qué actúas tan infantilmente? – Devolvió la pregunta.
- Porque te amo – Respondió el chico con total seriedad.
- I-Idiota – Kina se sonrojo levemente ante su respuesta – No juegues con eso – Desvía la mirada.
- Jejeje – Se ríe y se levanta del suelo – Admítelo, te gusta que lo diga – Se acerca a ella un poco provocador.
- ¡Claro que no! – Niega rápidamente – Y será mejor que dejes de decirlo – Se cruza de brazos – De lo contrario comenzare a creerlo – Lo mira de reojo.
- ¿Y si fuera cierto? – El tono de voz se oyó más varonil a lo de minutos antes y se posiciono frente a frente con Kina.
Kina lo miraba sonrojada, su respiración se volvió algo irregular y su corazón comenzó a latir con rapidez – E-Eso... no pasara – Desvió la mirada algo molesta y siguió su camino dejando atrás al chico.
El chico suspira y la mira alejarse. Tras unos segundos el decide ir tras ella de nuevo - ¡Vamos Kina! ¡Solo jugaba! – Se excusa el chico quien la seguía algo insistente. Kina por su parte lo ignoraba totalmente.
Él es Kitsune Amanayo-kun, aunque en realidad yo lo llamo Amano. Es mi mejor amigo desde que llegue a esta escuela, aunque...
- ¡Kina! – Amanayo gritaba más fuerte.
Una chica estaba cerca de ellos, estaba apretando un poco su falda, pareciera que tenía miedo – Ki-Kitsune-san – Llamo temerosa.
Al instante, Amanayo se incorporó, la miro y metió sus manos a los bolsillos. Su mirada se volvió fría y ya no mostraba ese ánimo de antes - ¿Qué? – Respondió con la voz con la que hablo intimido a Kina.
- ¿¡Eh!? – La chica se asusta al instante – Y-Yo... – Desvió la mirada mientras jugaba con sus dedos.
Amanayo la miraba con algo de molestia, ella solo se asustaba cada vez más al tener que lidiar con él.
- ¿Eh? – Kina se dio cuenta de lo que estaba pasando así que decidió acercarse – ¡Mitsuki-san! – Llamo con alegría.
- Eh? – Mitsuki la miro – K-Kina-san. Buenos días – Saludo cordial algo tímida, al parecer ella es así.
- Jejeje, Buenos días – Saluda – Bueno, ¿Qué se te ofrecía? – Pregunto amable.
- B-Bueno... y-yo... – Titubeaba.
- ¡Tsk! – Amanayo se harta - ¡Habla! – Ordeno.
- ¡Ah! – Mitsuki se asusta – E-El señor director solicita a Kitsune-kun en su oficina – Hablo rápidamente mientras cerraba los ojos fuertemente y ponía sus manos frente a su cara.
- Tsk... como sea – Comienza a caminar en dirección a la oficina del director. Mitsuki al percatarse de que Amanayo se fue suelta un suspiro aliviada.
- Jejeje – Kina se ríe ante la escena que acababa de ver.
- Tienes tanta suerte Kina-san, te envidio – Comento Mitsuki.
- Eh? – Kina la miro confundida.
- Él nunca se comporta de esa manera contigo, es totalmente diferente – Explica.
- Mm... – Kina lo piensa mientras lo mira irse.
Él se comporta de una manera seria e intolerante con los demás, sin embargo, conmigo es alguien infantil cariñoso y sobre todo empalagoso.
A pesar de todo él es alguien muy inteligente, constantemente los maestros o el director lo llaman, esto para que sea tutor o por ser de los mejores en las clases piden que se encargue de algunas cosas.
Aunque todo eso no impide que nos veamos y que hable conmigo, pero a decir verdad, nuestro encuentro no fue de los mejores.
Hace un año
Kinaiya se encontraba sentada en su asiento mirando hacia la ventana. Ella se encontraba perdida en sus pensamientos, pero un grito de parte de su maestro la desconcentro por completo.
- ¡Señorita Shigiru! – Alzo la voz el maestro.
- Eh? – Kina de inmediato lo voltea a ver y se levanta de su asiento – P-Perdón Sensei – Se disculpa.
Al fondo se escuchan risas de parte de sus compañeros ante la situación.
- Iras a la oficina del director después de clases – Ordena.
- Si... Maestro – No se opuso y su mirada estaba baja, volvió a sentarse de inmediato, pero ahora su vista estaba en el asiento, aun no podía superar lo que paso tiempo atrás.
Sin embargo, un chico en particular que se sentaba al frente la miro algo extrañado, tras unos segundos, la mirada del chico volvió hacia el frente de la clase.
Después de clases.
Todos se había ido, solo quedaba Kina en la misma posición como antes, mirando hacia su asiento sin animo alguno. De pronto se escuchan pasos cerca de ella y se detienen a su lado, por lo cual, Kina termina mirado hacia su derecha y alza la mirada para encontrar la cara de la persona.
Cuando Kina encontró la cara de la otra persona se le quedo mirando unos segundos, mientras que el hacía lo mismo.
- ¿Quién... eres? – Pregunto Kina.
El chico se molestó un poco ante la pregunta – Kitsune Amanayo – Respondió – Yo te llevare con el director – Agrego.
- ¿Eh? – Olvido por un momento que debía ir con el director – Oh, si – Se levanta del asiento.
- ¿Estás bien? – Pregunta Amanayo.
- Sí, no te preocupes – Respondió con una sonrisa forzada.
- Igual no me importa – Da media vuelta y camina hacia la puerta.
Kina se sorprendió ante su respuesta – Entonces... ¿Para qué preguntas? – Algo molesta.
- Por cortesía – Contesta y se para en la puerta - ¿Vas a venir? – La mira.
- ¿Eh? Si – Camina rápidamente hacia él.
Amanayo camino delante de ella guiándola hacia la oficina. El camino fue silencioso, eso incomodaba a Kina, por lo cual intento hacer un tema de conversación.
- Amm... Kitsune-san – Llama algo dudosa.
Amanayo la miro de reojo
- ¿Por qué viniste tú en ves del maestro? – Pregunto algo intrigada.
- Porque quieren molestarme – Respondió rápidamente.
- ¿Eh? – Kina no entendió su respuesta.
- No convivo mucho con la gente, no me gusta – Explico.
- Amm... ¿Se puede saber por qué? – Curiosa.
Amanayo se quedó callado por unos segundos – No lose – Respondió secamente.
Kina bufo – Eso no es una respuesta – Protesto.
- Simplemente no lose – Alzo un poco la voz.
- Está bien, está bien. No necesitas repetirlo – 
- ¿Por qué preguntas? – Interesado.
- Curiosidad – Sonríe.
La mira y se sorprende. Se detiene en seco. Kina lo mira algo confundida, pero él decide hablar – Llegamos – Se hace a un lado para que ella entre.
- Muchas gracias Kitsune-san – Pone la mano en la manija.
- Suerte – Comento Amanayo.
- Gracias – Se despide y entra a la oficina.
Kina al entrar se encuentra con un hombre sentado en la silla detrás de un escritorio.
- Señorita Shigiru – Hablo el señor.
- Hitsu-san – Kina lo mira.
- Según la queja del maestro – Se levanta – Últimamente has estado distraída en clases – Explica.
- Si, así que me disculpo – Hace una reverencia.
- Te hemos ayudado en lo que nos pediste, tú y tu padre por supuesto – Comenta.
- Lose y se lo agradezco mucho – 
- Sabemos que lo que viviste fue muy difícil, pero solo pedimos que utilices como excusa eso para que no prestes atención en clase – Aconseja.
- Si, lo hare, muchas gracias – Sonríe cortes, da media vuelta, abre la puerta y sale de ahí.
Esa ocasión estaba muy mal, aun no podía procesar todo lo que me había pasado, pero ellos tienen razón. No es fácil, ya no puedo hablar con la gente, tengo miedo a que me rechacen o me dañen de la misma manera. Pero lo que nunca espere, fue que alguien estaba esperándome a fuera de esa oficina.
Amanayo se encontraba recargado en la pared mirando hacia la nada, al escuchar la puerta su vista va hacia Kina – Hola – Saluda.
- ¿Qué haces aquí? – Pregunto algo extrañada.
- Bueno... – Pensó por un momento su respuesta – Quería saber tu nombre – Soltó, como si fuera una excusa.
- ¿En serio? – Algo fastidiada suspira – Shigiru, Shigiru Kinaiya – Hablo y lo miro a los ojos.
- Vaya... que nombre tan peculiar – Se burla.
- ¿Qué quieres decir con eso? – Algo molesta.
- Jejeje, nada – Sonríe.
- ¿Sabes? Estas empezando a irritarme, Kitsune-kun – Confiesa.
- Llámame por mi nombre – Habla rápidamente.
- Ah... – Kina se queda pensado un momento - ¿Cuál era tu nombre? – Pregunta.
Amanayo totalmente molesto le responde – ¡Amanayo! Me llamo Kitsune Amanayo – Se cruza de brazos.
- ¿Amanayo? Que nombre tan peculiar – Se burla igualmente – Te llamare Amano – Sonríe.
- ¿Quién te dio el derecho a cambiarme el nombre? – Molesto.
- Te aguantas – 
- Tsk – Molesto – Por cierto Ki... – Piensa.
- Kinaiya, puedes llamarme Kina – 
- Kina, es un lindo sobrenombre – Le toca la mejilla – Igual que tu – Confiesa.
- Eh? – Kina se sonroja al instante – Y-Yo... – No sabía que decir.
Amanayo sonríe burlonamente – ¡Jajaja! No puedo creer que lo creyeras – Ríe descontroladamente.
- Eh? – Kina aun sonrojada comienza a enojarse.
- ¡Jajaja! Debiste ver tu cara – No contiene su risa.
Kina no soporto más, aprieta su puño derecho y golpea a Amanayo fuertemente en su estómago.
- ¡Auu! – Se quejó mientras sobaba el área afectada.
- ¡Idiota! – Molesta se va del lugar.
Amanayo la sigue rápidamente – Kina, era una broma, no seas aguafiestas – Insiste - ¡Kina! – Alza la voz.
Nuevamente en la actualidad
Él es un... Idiota
En el receso
Kinaiya estaba comienzo dentro de la cafetería junto a una compañera de clase.
- ¡Kina! – Amanayo corre hacia donde esta ella.
- ¿Acaso nunca se cansa? – Comentaba la compañera de Kina quien estaba frente a ella.
- Un cabeza hueca nunca piensa – Kina estaba dando la espalda a la entrada de la cafetería – Así que ahí tienes tu respuesta – Muerde su sándwich.
Amanayo estaba a punto de llegar hacia Kina, pero una piedra ocasiono que cayera a centímetros de ella - ¡Kina! ¿Por qué me haces esto? – Se queja.
- ¿Cuándo pusiste esa piedra ahí? – Pregunto la chica.
- Antes de que llegaras – Kina responde, guarda su almuerzo, se levanta y sale de la cafetería.
- ¿Eehhh? – La chica la mira irse – Kina a veces es alguien muy reservada – Comenta.
Amanayo se levanta del suelo, se sacude, mira a su alrededor y bufa – Como sea – Da media vuelta y sigue a Kina.
- Ah, claro. Déjenme sola – La chica habla irónicamente y con tono molesta.
Kina caminaba por el pasillo camino a su salón de clases, pero unos brazos le rodearon el pecho en un abrazo.
- Mi amor... Te he buscado durante un largo tiempo – Amanayo comento mientras la abraza por detrás – He cruzado ríos, mares, incluso- Amanayo fue interrumpido por Kina.
- ¡Solo saliste de la cafetería! – Le da un codazo en el estómago.
- ¡Auu! – Se aparta de ella y se cubre el área afectada - ¿Por qué eres tan mala? – Le pregunta haciéndose la víctima.
Kina suelta un suspiro pesado, da media vuelta y se acerca a Amanayo, él se incorpora y la mira. Ella se pone de puntillas por la diferencia de estatura, toma las mejillas de Amanayo entre sus manos y le da un beso en la mejilla.
- Perdóname ¿Sí? – Lo mira a los ojos de una manera amable.
Amanayo retrocedió unos cuantos pasos sonrojado y desvía la mirada – N-No... Hagas eso – 
- Jajaja – Se ríe – Es la única forma en la que pague tus bromitas – Da media vuelta y se aleja un poco.
Amanayo la sigue con la mirada. Kina se detiene y voltea a verlo.
- No querrás llegar tarde a clases ¿verdad? – Sonríe.
- ¿Eh? – Algo confundido.
- Ya casi toca el timbre – Aclara – Así que es mejor apresurarse. ¿No es así? Amano – Sonríe, vuelve a girar y sigue su camino.
Amanayo sigue embobado, pero tras unos segundos reacciona – ¡Ki-Kina! ¡Espera! – Corre un poco y la alcanza.
Amano a veces es muy curioso. Cambia de actitud repentinamente, claramente solo cuando estoy yo. Pero... a pesar de todo él es un gran amigo. Desconoce mi verdadero pasado, pero creo que ha llegado la hora de decirle, quien soy y lo que me paso. Un año de amistad, por ello, se ha ganado mi confianza, aunque... no es lo único que se ha ganado.
Al día siguiente, en la oficina del director
Amanayo se encontraba consultando unas cosas con el director respecto a unos planes de estudio.
- Muy bien, muchas gracias Kitsune-san – Agradece mientras pone los lentes en la mesa.
- No hay de que – Se levanta de la silla – Siempre estoy a su disposición – Sonríe amable.
Alguien toca la puerta
- Adelante – El director alza la voz para indicar que podían entrar.
La persona que entro, era un hombre bien vestido, elegante y alto – Buenos días – Saludo cordial mientras entraba a la oficina.
- W-Wow... – El director se levanta de su asiento – U-Usted es... Konogua, Konogua Tatsu ¿verdad? – Pregunta nervioso.
- El mismo y único – Bromea carismático.
Amanayo lo miraba algo sorprendido, no era una persona que conviviera con muchos, así al ver a alguien tan importante enfrente de él era algo increíble.
- B-Bueno, siéntese, siéntese – Ínsita mientras él también tomaba asiento ansioso – Dígame, ¿Qué se le ofrece? – Pregunto prestando total atención.
- Bueno vera – Se acomoda – Quiero meter a mi hijo en su escuela – Propone.
Amanayo se sorprendió al escuchar sus palabras. En cambio, el director ríe algo nervioso.
- Claro que sí, ahora mismo hacemos el papeleo para que entre hoy mismo – Comenta alegre.
- Jejeje, muchas gracias, me alegra saber que está dispuesto – Agradece.
- Claro que si – Afirma – ¡Oh! Cierto. Le presento a mi estudiante estrella, Kitsune Amanayo – Presenta.
- Un gusto – Amanayo hace una reverencia.
- Jejeje, mi hijo estará rodeado de muy buenas personas – 
- Se lo aseguro – Vuelve a afirmar – Bueno, Kitsune-san, eso es todo por hoy. Muchas gracias, ya puedes retirarte – 
- Gracias, con permiso – Se despide, abre la puerta y sale de esta sin antes escuchar lo último de la conversación.
- Bueno, dígame ¿Cómo se llama su hijo? – Pregunta dispuesto a escribir.
- Konogua Daidagua – 
Amanayo suspiro aliviado, estaba nervioso tener a alguien como el tan cerca. Pero algo era más importante que eso, así comenzó su caminata para buscar a Kina.
En la entrada de la escuela
- ¡Misaki-san! – Kina corría hacia su compañera de clase.
- ¿Eh? – Misaki la volteo a ver al instante – Kina-chan, buenos días – Saluda.
- Buenos días – Le sonríe.
- Vaya, que milagro no verte con Amanayo-kun – Comento traviesa.
- Lo volvió a llamar el director y tuvo que irse más temprano – Aclara.
- Ya veo – Asiente – Amanayo-kun tiene una vida muy pesada – Se queja.
- Jejeje, si un poco – Se rasca la nuca.

- Oye... – Misaki miro hacia detrás de Kina - ¿Qué es eso? – Señala. Al parecer había una multitud de personas.
- Quien sabe – Kina alcanza a ver a Mitsuki venir de la esa dirección - ¡Mitsuki-san! – Llama.
- ¿Eh? – La mira – Kinaiya-san - Se acerca.
- ¿Qué está pasando? – Pregunta refiriéndose a la multitud.
- Pues... a lo que alcance a escuchar es que unas personas dicen conocer a alguien famoso y mostraron pruebas y la gente fue rodeándolos – Explica.
- ¿De quién se trata? – Pregunto Misaki.
- Lamentablemente no alcance a escuchar, lo siento – Se disculpa.
- No te preocupes – Kina le acaricia la cabeza.
- Mejor vámonos, no creo que la gente importante se fije en alguien como nosotras – Da media vuelta y comienza a caminar.
- Jejeje, tienes razón – Apoya Kina.
- Eso espero – Mitsuki dudo un poco.
Una persona se asomó del centro de la multitud – ¡Oh! Dios mío – Sale de entre toda la gente - ¡Kina! – Grita mientras corre hacia donde está la chica.
- ¿Eh? – Kina volteo al escuchar que alguien la llamaba.
- ¿Lo conoces? – Misaki pregunto curiosa.
- Ni idea – Respondió confundida.
El chico la alcanza y le dio un abrazo repentino.
- Amm... ¿Qui-Quien eres? – Pregunta Kina con algo de miedo. El chico se separa inmediatamente.
- ¡Oh! Lo siento, soy Yankar Shinkar, un gusto – Saluda.
- Je-je-je – Insegura y nerviosa
El chico miro hacia la multitud - ¡Oigan! ¡La encontré! – Hacia señas.
Otras tres personas salen de la multitud haciendo a un lado a todos los demás. Kina, los identifico de inmediato, sujeto su mochila con fuerza y retrocedió un par de pasos.
- ¿Quiénes son ustedes? – Pregunta Misaki algo molesta.
- Somos amigos de Daidagua, Konogua Daidagua – Responde una chica quien parece ser la cabecera del grupo.
- ¡Daidagua! – Mitsuki y Misaki dijeron en unísono.
- ¿Konogua Daidagua? – Pregunto Misaki incrédula.
Kina seguía retrocediendo – N-No... – Choca con alguien y levanta la mirada.
- ¡Kina! Hola – Amanayo la saluda con una sonrisa.
- A-Amano... – Logro pronunciar con temor.
- ¿Eh? ¿Qué pasa? – La sostiene de los hombros - ¿Qué tienes? – Preocupado.
Mitsuki volteo a mirar a Kina – Kinaiya-san – Estaba confundida ante todo lo que estaba pasando.
- ¡Kina-chan! – Misaki se acercó de inmediato - ¿Qué te pasa? – Le pregunto preocupada.
- ¡Mira! – ¡Ahí está! – Shinkar señala a Kina.
- Gracias, ahora vete del camino – Una chica empuja a Shinkar.
- N-No... – Kina se sujetó de los brazos de Amanayo.
- ¿Eh? – Amanayo confundido mira al grupo algo molesto.
Una de las chicas se acerca a Kina, la mira frente a frente. Kina solo podía mostrar temor – L-Lucy-chan – Pronuncio.
- ¡Kina-chan! – Saluda la chica con los brazos abiertos.
- ¡¿Eh?! – Mitsuki la miro totalmente impactada.
- Ki-Kina-chan... ¿D-De donde- Misaki trataba de hablar, pero las palabras no salían.
- ¿Qué pasa Kina? – La otra chica se acerca – Solo han pasado 2 años – Sonríe.
- A-Ami-chan... – Kina se sujetaba más fuerte de Amanayo.
De repente, Kina sintió que Amanayo se alejó de ella, de inmediato giro su cabeza, unos brazos lo sostenían y alejaban de ella. Kina se asustó de inmediato.
Lucy se acercó rápidamente y la tomo de los brazos – Vamos Kina, no me digas que no nos recuerdas – Sonríe de una forma sínica.
- Te hemos extrañado mucho – Mikami camina a un costado de ella - ¡¿Y así nos pagas?! – La abofetea, Lucy soltó su agarre y provoca que Kina se tire al suelo.
- ¡Kina! – Amanayo se intenta zafar del agarre.
- ¡Kina! – Misaki corre hacia Kina y se agacha - ¡¿Cómo te atreves?! – Le grita a ambas.
- No, ¿Cómo es que se atreven a estar con alguien como ella? – Mikami señala a Kina – Ella es horrible, ella es...- El golpe de una bofetada proveniente de Amanayo impidió que siguiera hablando.
Amanayo se había zafado del agarre y dejo a Shinkar y otro hombre en el suelo.
- No te atrevas a ofenderla – Amanayo la miro totalmente frio.
Por el impacto, Mikami termino cayendo al suelo al igual que Kina. De inmediato, Lucy fue a revisarla – ¡Mikami-san! – Mira a Amanayo - ¿Cómo te atreves? – Molesta.
- No. ¡¿Ustedes cómo se atreven?! – Les grita enojado - ¡Ella no les ha hecho nada! – Se acerca a ella.
- ¡Te equivocas! – Lucy alza la voz – Ella era mala con nosotras – Dijo en un susurro.
Amanayo se detuvo en seco.
- Se creía mejor que nosotras... Simplemente por ser quien era – Mikami miraba hacia el suelo.
- ¿Eh? – Misaki mira a Kina.
Amanayo miro a Kina de reojo, tras unos segundos vuelve a mirar a Lucy y Mikami – Ella es una chica común y corriente. ¡Así que déjenla en paz! – Les grita.
- ¿Común y corriente? – Mikami suelta una risa - ¿Cuántas mentiras les has dicho? – 
- Apuesto que dijiste que tu madre estaba viva ¿No? – Lucy pregunta provocadora.
Kina de inmediato levanta su mirada del suelo, la cual estaba cubierta con algunas lágrimas.
- Je, lo imagino – Lucy se burla. Se levanta y se dispone a acercase a ella.
- No te le acerques – Amanayo se interpone.
- ¿Sigues defendiendo a ese monstruo? – Mikami grita desesperada.
- ¡Ella no es así! No la conoces, no sabes qui- Amanayo fue callado con una fotografía grupal de ellos hace algunos años.
- Ella es Shigiru Kinaiya, hija de Shigiru Konoha y su ya difunta madre Shigiru Daidoji – Lucy revela todo.
Amanayo solo se quedó callado, trataba de analizar toda esa información.
- Ella se escondió de la sociedad, por ellos los rumores de su desaparición – Mikami aclara.
- Siempre era ella y nada más ella, no hacía más que hablar de sí misma y burlarse de nosotras – Lucy seguía.
- N-No... ¡E-Eso no es cierto! – Kina alzo la voz, las lágrimas salieron cada vez, a pesar del shock ella no podía quedarse callada.
Amanayo la miro sorprendido.
- ¡Ja! ¿Esperas que te crea? Por supues- Lucy no termino de hablar ya que Amanayo la interrumpió.
- ¡Cállate! ¡Cállate de una buena vez! – Amanayo al miro con total odio – No sé quién carajos sean, pero lo que si se, es que la Kina que conozco es la mejor persona que he conocido en la vida, aun si ella hizo todo eso, solo importa lo que es ahora y no lo que fue. Además... Yo sé que ella jamás haría algo así – Gira su cabeza para encontrarse con una escena espantosa.
Kina tenía la boca y nariz tapada con un pañuelo, uno de los hombres de antes la estaba durmiendo. Misaki al parecer había salido corriendo del miedo. De inmediato Amanayo iba a mirar al frente, pero un golpe en la cabeza con un objeto desconocido para el hizo que cayera al suelo y unos segundos después, perdiera el conocimiento.
Kina intento ir a su rescate, así que le dio un codazo al chico detrás de ella, provocando que él se apartara levemente de ella, lo empujó hacia atrás y gateo rápidamente hacia Amanayo. Pero un pie se puso encima de su mano derecha.
- ¿Qué pasa Kina? – Lucy la miraba con una sonrisa malvada.
- ¿Ya no puedes caminar? – Mikami se acerca por el otro lado.
- N-No les tengo miedo – Kina trataba de enfrentarse a ellas.
- ¿Así? – Mikami hablo con sarcasmo y le dio una patada en el estómago. Kina se tiró al suelo boca arriba por el dolor.
- Bien hecho – Lucy choca la mano con Mikami. Estaba por golpear a Kina en el estómago, pero Kina lo tomo y como pudo la tiro al suelo con fuerza – ¡Ahh! – Lucy trata de incorporarse rápidamente.
- Maldita – Mikami la mira con odio.
Kina quien pensó que la atacaría, pero se llevó una sorpresa cuando un golpe en su costilla la soltar un grito.
- Gracias Yamanaka-kun – Agradeció Mikami.
- De nada – Respondió.
- Acabemos con esto de una vez – Lucy se acercó junto a Shinkar.
- Realmente, hubiera preferido que las cosas fueran diferentes – Kina comento son una sonrisa.
- ¡Tsk! ¡Eres insoportable! – Mikami le pateo el estómago.
Todos comenzaron a patear y golpear a Kina, la cual no podía defenderse o esquivarla, ya que la tenía rodeada en el suelo.
Levantaron un poco a Kina para golpear su cara de mejor manera, pero antes de poder hacer cualquier cosa, algo los interrumpió.
- ¡Ahí están! – Mitsuki quien había desaparecido desde hace ya hace mucho señalo al grupo de personas al director.
- ¡Tras ellos! – Ordeno el director a los guardias.
- Rayos... – Dijo Lucy.
- ¿Qué hacemos? – Yamanaka pregunto nervioso.
- ¡Correr! – Mikami grito y salió corriendo.
Todos los demás la siguieron, Shinkar quien fue el que levanto la cara de Kina por el cabello, la dejo caer al suelo de golpe, lo cual provoco que Kina perdiera el conocimiento de inmediato.
- ¡Kinaiya-san! – Mitsuki corrió hacia ella para asegurarse de que estuviera bien, lo cual no era así. Rápidamente saco su celular y se dispuso a llamar a una ambulancia.
Llevo la ayuda, junto al padre de Kina, quien tuvo una discusión con el director por tal descuido. Al final, Konoha se llevó a su hija y no volvió.
Continuara...

miércoles, 6 de enero de 2016

Capítulo 1: Un sentimiento Inolvidable

En un día como cualquier otro, la lluvia caía, pero eso no impedía que dos niños jugaran inocentemente.
- ¡Ida-chan! Atrápame – La niña corría de charco en charco intentando evitar que su amiga la atrapara.
- Ya verás que si lo hare – El niño perseguía a su amiga.
La niña mientras corría miro hacia atrás dándose cuenta de que su amigo estaba por alcanzarla. Intento correr más rápido, pero era inútil.
- ¡Te tengo! – Exclamo el chico al dar un gran salto para así atrapar a su amiga. Al saltar, provoco que él y la niña cayeran en un charco de agua.
- ¡¿Eh?¡ ¡No es justo! – Se quejó la niña.
- Jejeje – El niño se reía de la actitud de su amiga – Lo que pasa es que no sabes perder Kina-chan – Comento.
- Eso no es cierto – La niña inflo sus cachetes.
- Claro que si – Reía.
- ¡Jm! – La niña desvió la mirada y se cruzó de brazos.
- Oh, ¿te enojaste? – Pregunto burlón.
- No – No lo miraba.
- Oh, es una lástima. Creo que no tendré con quien ir a la feria este fin de semana – Decía provocadoramente.
- Eh? – La niña lo miro sorprendida.
- Ni tampoco al patinaje sobre hielo, pero bueno, ¿Qué se le puede hacer? – El niño se levanta.
La niña al ver que su amiga estaba por irse, lo sujeto del brazo – No seas malo Ida-chan – Lo miro con tristeza.
- ¿Ahora yo soy el malo? – Pregunto con una sonrisa curiosa.
- ¡Vamos! Sabes que estaba jugando – Se excusa – Por favor, ¿sí? – Insiste.
- Mmm... – Piensa unos segundos – No lose... – 
- ¡Por favor! – Suplica.
- Jejeje – El niño comienza a reír – Sabes que sí, no puedo pelearme contigo – 
- ¡Yei! – Alzo las manos en señal de emoción.
- Bueno, bueno, es hora de ir a casa o se hará tarde – El niño ayudo a levantar a su amiga.
- ¡Si! – Asintió.
En casa de la niña
- ¡Oka-san! ¡Oto-san! ¡Ya volví! – Decía la niña al entrar a su casa y quitarse los zapatos.
- ¡Kina! – El padre se emociona al ver a la niña llegar y va hacia ella.
- ¡Kina! – La madre hace lo mismo que el hombre – Llegas a tiempo para arreglarte para la fiesta de esta noche – Comento.
- Lose. Ida-chan me lo recordó – Comento.
- Bueno, no esperemos más y ve a arreglarte – Dijo la mama.
El mayordomo de la casa se acerca a la niña – Acompáñeme, señorita Kinaiya – 
- Si, Daitsu-san – Kinaiya lo sigue.
- Nosotros también debemos ir a prepararnos – Comenta el padre.
- Jejeje – La mujer se ríe – Claro – Lo empuja despacio hacia otra habitación.
Mi nombre es Shigiru Kinaiya, pero las personas más cercanas a mí me llaman Kina. Mi familia es socioeconómica alta, según mi padre, él se llama Shigiru Konoha. Es un empresario que se encarga de manejar una empresa de aparatos tecnológicos. Mi madre se llama Shigiru Daidoji, ella es una economista en la misma empresa.
Cuento con 10 años de edad, estoy en 5 grado de primaria, acabo de empezar. A pesar de mi corta edad he sabido sobrellevar mi vida como represente de la familia. Pero eso no impide que pueda divertirme acorde a mi edad.
Mi amigo se llama Konogua Daidagua, lo llama Ida-chan. Él vive enfrente de mi casa, su familia también es socioeconómicamente  alta. Por lo cual, nuestras familias hacen una fiesta muy seguido en alguna de las casas. En estas se hablan de los proyectos a futuro, metas y visiones de la empresa.
De hecho, esta noche habrá una fiesta, por lo cual, debo vestirse para la ocasión.
Daitsu se acerca a la puerta del baño donde Kina se estaba cambiando y toca la puerta.
- Ya voy – La niña se coloca unos aretes en sus orejas de color celestes.
La vestimenta consistía de un vestido de color celeste claro con unas zapatillas blancas. Su peinado era de dos coletas y en cada una de ellas había un moño de color celeste. Llevaba un par de guantes color blanco que llegaban hasta el ante brazo.
Después de haber terminado de cambiarse decidió bajar a la fiesta que ya había comenzado. Las miradas se concentraban en ella cuando entro al salón. Kina saludo a cada una de las personas del lugar, después iría a buscar a su fiel amigo Daidagua.
- Sabía que estarías aquí – Kina hablo estando detrás de él.
Daidagua estaba en la mesa de dulces, agarra uno, tras otro, hasta que escucho a su amiga detrás de él.
- Es de mala educación tomar cosas sin permiso – Reprimió Kina.
- Es gratis, no son de nadie – Vuelve a tomar otro.
- Jajaja – Kina ríe ante las acciones de su amigo.
- Oye, no es por ofenderte, pero últimamente te has vuelto aburrida – Daidagua hablaba mientras tenía un dulce en la boca.
- Primero, no hables con la boca llena. Segundo, no es verdad, solamente soy algo firme. Las personas esperan mucho de nosotros.
Daidagua traga el dulce que comía – Perdón señorita madura, somos niños, ¿Cómo van a esperar al de nosotros? – Pregunto incrédulo.
- Por nuestras familia – Responde.
- ¿Y eso que? Estoy en la misma posición que tú y no me ves de esa manera – 
- ¿Sera acaso porque no te interesa? – 
- Quizá – Duda – Además, nuestros vecinos no lo hacen tampoco – Se defiende.
- Buen punto – Concuerda – Pero deberías de interesarte un poco – Aconseja.
- Ya relájate o te saldrán arrugas – 
Kina se sintió ofendida y toco su cara para ver si no poseía alguna. Se cruza de brazos y desvía la mirada.
Daidagua se percata del humor de su amiga – ¡Oh! Lo lamento señorita Shigiru. No era mi intensión hacerle enojar – Se inclina y vuelve a incorporare – Como recompensa, le apetecería bailar conmigo – Extiende su mano.
Kina lo pensó por un momento. Tomo su mano – Esta bien – Con una mueca.
Daidagua guio a Kina hasta el centro de la pista y comenzaron a bailar junto a los demás. Termino la canción, hicieron reverencia, aplaudieron y fueron hacia el balcón.
- Kina... – Daidagua llamo a su amiga. Kina lo miro a ver esperando que prosiguiera su comentario – ¿No te cansas de esto? – Pregunto mirando hacia el suelo.
- ¿A qué te refieres? – Kina pregunta ingenua.
- De esta vida, de las fiestas, la formalidad – Se mueve conforme sus palabras y finalmente se posiciona frente a ella mirando fijamente esperando su respuesta.
Kina bajo la mirada y jugo con sus dedos – Soy muy joven para saber si me gusta o no – Se excusa.
- Y nuevamente tenemos a la mujer madura – Se quejó.
Kina se molesta – Solo trato de hacer lo que mis padres me dicen – Lo mira.
- Pero es tu vida – Se exalta – Ellos no deben decidir por ti – Argumenta.
Kina baja la mirada y lo piensa un momento – Soy demasiado joven para decir por mí misma o para saber qué es lo mejor para mí – Vuelve a excusarse.
Daidagua se sorprende ante su insistente respuesta. Apretó los puños resignado. Suspiro y se colocó nuevamente al lado de su amiga – Tal vez... tengas razón – Analizo mientras contemplaba el cielo.
Kina voltea a mirarlo e inconscientemente sonríe. Tras unos segundos, decide sacarlo de su trance picando su estómago, él se queja y se soba el lugar afectado - ¿Ahora quién es el raro? – Pregunta sarcástica.
- Ahora veras – Amenaza mientras se acerca lentamente a ella.
- No... Ida-chan – Se aleja lentamente – No lo hagas... – 
- Vamos, solo quiero jugar – Sonríe maliciosamente mientras se acerca más.
- ¡No te acerques! – Sale corriendo.
- ¡Muy tarde! – La alcanza y ambos caen al suelo.
- ¡Au! – Kina se queja ante la caída. Daidagua solo ríe - ¡No es gracioso! – Alza la voz.
- ¡Jajaja! Para mí si lo es – Sigue riendo a carcajadas.
Kina lo miraba molesta, pero conforme lo veía reír, su risa la contagio y termino riendo junto a él.
Ida-chan...mi mejor amigo. Lo conozco desde que éramos bebes, nuestras familias son vecinas, él siempre ha jugado conmigo, nunca me ha dejado sola. Me acompaña en los estudios y también a varios lugares, como ferias, parques, incluso ríos. Él ha sido un gran amigo... Mi mejor amigo... o al menos... eso creí...
1 años después
Daidagua empuja a Kinaiya, lo cual provoca que esta caiga violentamente al suelo.
- A-Ay... – Kina se queja por la caída.
Daidagua se acerca lentamente a ella y la mira desde arriba. Kinaiya trata de esconderse en su cuerpo, le tenía miedo.
Él se agacha y la mira preocupado - ¿Qué pasa? ¿Te lastimaste? Jajaja – Su preocupación cambio a una risa burlona y se levanta.
Kinaiya solo agacha su cabeza.
- ¿Cómo es que alguien como tu existe? – Ofendió una chica de cabello café que se encontraba al lado izquierdo de Daidagua.
- Lucy-chan... – Kina la miro con tristeza.
- Eres una egoísta, no te soporto – Prosiguió una chica con mechas de su cabello color morada – Solo porque eres de una familia reconocida no quiere decir que te debas de sentir superior a nosotras – La miro con odio.
- Ami-chan... – Sus ojos comenzaron a verse llorosos.
- ¡Tsk! ¿Cómo pude ser amigo de alguien tan caprichosa como tú? – Se acerca un poco y le da una patada en el estómago.
- ¡A-Ah! – Kinaiya inmediatamente se sujeta el estómago tratando de soportar el dolor – I-Ida-chan – Menciono débilmente.
- Y otra cosa, no vuelvas a llamarme de esa forma – La vuelve a patear.
- ¡Ah! – Ahogo su grito, su voz la estaba perdiendo por dolor.
- ¿Entendiste? – Da media vuelta – No eres digna de llamarme por mi nombre – La miro de reojo y se aleja junto a las otras chicas.
Kina se abrazó a sí misma en el suelo – I-Ida-chan – Comenzó a llorar.
Al día siguiente
Kinaiya caminaba por los pasillos mientras abrazaba sus libros con la mirada hacia el suelo.
Lucy se colocó frente a Kinaiya impidiendo que esta pudiera avanzar, acto seguida Kinaiya alzo la vista para verla - ¡Kina-chan! – Dice la chica con una radiante sonrisa.
- L-Lucy-chan... – Kinaiya se alejó unos pasos de ella asustada.
- ¿Eh? ¿Qué ocurre? Te ves algo pálida – Intenta tocarle la mejilla pero Kinaiya se aleja – Tranquila, no te voy a dañar – Le da una sonrisa amable – mucho – Esa amabilidad desapareció y mostro una mirada de desprecio.
Kinaiya se espantó y se alejó de golpe, pero choca con alguien que estaba detrás de ella. Alza la mirada y se encuentra con Mikami.
- ¿Kina-chan? ¿Estás bien? – Pregunta sarcástica y la empuja. Kinaiya cae al suelo y suelta los libros ocasionando que estos se esparzan.
- A-Ami-chan... – Menciona mientras intenta levantarse lentamente.
Mikami se agacha a su altura y la mira – Oww, ¿te caíste? ¡Jajaja! – Se burla y vuelve a incorporarse.
Lucy se acerca a Kinaiya y toma uno de los libros – Déjame te ayudo, quitándote un peso de encima – Lo sujeta y le arranca las hojas.
Kinaiya contemplo el desastre que hacia ellas, mirando cada una de las hojas caer al suelo – N-No... – Petrificada mira uno de los libros, rápidamente lo toma y lo abraza fuertemente.
- Oh, mira – Mikami señala a Kinaiya – Alguien quiere mucho ese libro – Se acerca y trata de arrebatárselo.
- N-No... – Kinaiya lo abrazaba más fuerte impidiendo que lo tomara.
- ¡Oh vamos! Es solo un estúpido libro – Comento Lucy molesta. Estaba a punto de darle una bofetada, pero una voz masculina se lo impidió.
- Te equivocas Lucy – Corrigió Daidagua quien caminaba en dirección a ellas.
- Daidagua... – Lucy lo mira sorprendida.
- Ida-chan... – Kinaiya levanta la cabeza lentamente.
Daidagua se acerca a Kinaiya hasta quedar frente a ella – Ese libro... es el de tu difunta madre... ¿verdad? – La mira con seriedad.
Kinaiya baja su mirada y abraza más fuerte el libro – Oka-san... – Sus ojos vuelven a aguadarse.
- Me lo imagine – Patea las manos de Kinaiya, ya que se hallaban rodeando el libro frente a su estómago. Ella se queja, pero trata de retener los gritos - ¿Para qué lo cuidas? Tu misma la mataste – Daidagua la patea en un costado, provocando que esta se tirara en el suelo.
- I-Ida-chan... – Se oculta en sí misma.
- Y también... ¡Te dije que no volvieras a llamarme así! – La vuelve a patear en un el estómago.
- ¡A-Ah! – Escupe un poco de sangre.
Daidagua se aleja un poco – Sino hubieras sido caprichosa – Da media vuelta – Tu madre no estaría muerta – Se va del lugar junto a Lucy y Mikami.
Kinaiya junta sus piernas y las abraza junto con el libro – Oka...-san... – Las lágrimas vuelven a salir de sus ojos.
Más tarde. En la casa de Kinaiya
Kinaiya abre la puerta lentamente y busca a su alrededor. Se adentra a la casa rápidamente, como si evitara a alguien.
- ¡Kina! – La voz de su padre la dejo helada y solo volteo a verlo – Hija – Se acerca rápidamente - ¿Estas bien? Ayer te metiste a tu cuarto y en la mañana no te despediste – Acaricio su mejilla.
- Si, estaba cansada y debía llegar rápido a la escuela – Se excusa con una sonrisa.
- ¿Qué te paso? – Le va una marca en la mejilla.
- ¿Eh? – Se tapa la herida – Solo me pegaron con una pelota por accidente – Miente.
- No mientas – Su padre la toma de los hombros – No es la primera vez que vuelves con golpes o moretones – 
- Oto-san... – Lagrimas comenzaron a salir nuevamente por sus ojos.
- Tranquila – La abraza – No te preocupes, maña mismo nos iremos de aquí – 
- ¿Eh? – Se separa – Oto-san no necesitas... – Se limpia las lágrimas.
- Tranquila – Acaricia su mejilla – Debemos irnos, me dieron trabajo en otra ciudad. Nos iremos mañana por la mañana – 
- Oto-san... Muchas gracias – Sonríe amable.
- No agradezcas, eres mi hija y debo asegurarme de que estés bien y seas feliz – Le besa la frente.
- Jeje. Me voy a mi cuarto – Le da un último abrazo y sube las escaleras en dirección a su habitación.
- Descansa, mañana tendremos un largo día – Se despide.
Kinaiya se fue a dormir, a pesar del dolor que sentía en todo su cuerpo, estaba feliz, ya que no volvería a experimentar algo similar. Oh...al menos...eso pensaba.
El despertador suena. Kinaiya se levanta un poco adormilada, dirige su mirada al reloj, lo toma y apaga la alarma – Jejeje. Buenos días – Sonríe.
- ¡Hija! Ya despierta – Llamo Konoha desde la parte de abajo.
- ¡Si! – Respondió rápidamente y se levantó de la cama. Se cambió la pijama y bajo a ver a si padre – Oto-san - 
- Hija – La mira – Apúrate, salimos en una hora – Advierte.
- ¡Si! – Asiente emocionada y vuelve a subir.
Kinaiya acomoda en las maletas lo que le  faltaba. Sentía un gran alivio cada vez que metía una prenda en la maleta, pero a la vez sentía una profunda tristeza.
Más tarde, Kinaiya y su padre ya se encontraban fuera de la casa. Daitsu estaba metiendo las maletas a la cajuela.
Kinaiya miraba la casa con cierta nostalgia. Su padre quien estaba al lado de ella, la tomo de los hombros. Kina lo mira de inmediato.
- Ya es hora – Sonríe cálidamente.
- Si... – Baja la mirada. Suspira y alza la vista. Sonríe.
Konoha llevo a Kinaiya al interior del carro, ella puso su mirada hacia la ventana.
No lo podía creer. Estaba alejándome de aquello que me hacía daño – Pensaba Kinaiya mirando hacia ventana - Todo lo malo desaparecía dentro de unas horas. Pero... ¿Estaré haciendo lo correcto? – Dudaba de sí misma – Ha algo que me duele además de mi cuerpo, para ser específica, en el pecho – Pega sus manos contra su pecho – Ida-chan... Desde la niñez fuiste mi mejor amiga, viví muchos años a tu lado... Por eso mismo era inevitable que me enamorara de ti – Ríe internamente – Es irónico, antes amigos y ahora desconocidos. A pesar de todo el daño que me ocasionaste, este sentimiento permaneció latente. Lamento no habértelo dicho antes. Ida-chan... Siempre me gustaste – Se recarga en el respaldo del asiento, cierra los ojos y se queda así hasta quedarse dormida.
Continuara...