Ten cuidado con lo que haces o dices, a veces tus actos pueden causar algo no muy agradable a otra persona.
Cuando la policía llego al rescate de Kina, también se llevaron a Amanayo, quien se encontraba aun inconsciente. Al recobrar la conciencia se encontraba acostado en una camilla de hospital.
- ¿D-Dónde estoy? – Se preguntó a su mismo al mirar a sus alrededores.
- Despertaste – Una enferma hablo llamando su atención – Llevas un día durmiendo. ¿Cómo te sientes? – Pregunto cortésmente.
- B-Bien... creo... – Dudo.
- Bueno, una ambulancia te trajo hasta aquí, no pudimos contactar a tus padres, ¿sabes donde están? – Pregunto mientras sostenía una tabla de madera con unas hojas sobre ellas.
Amanayo bajo la mirada al instante – Yo... no lose – Desvía la mirada – Siempre andan viajando, y nunca se dónde se encuentran – Mira hacia la ventana.
- Entiendo... En ese caso, necesito que llenes esto – Le da la tabla – Claro, si puedes –
- Si, gracias – La toma y comenzó a llenar los datos. Cuando termino, la devolvió a la enfermera. Pero en ese momento, Amanayo recordó porqué se encontraba en ese lugar.
- Gracias – Da media vuelta y se dispone a irse.
- ¡E-Espere! – Amanayo le habla y ella voltea a verlo.
- ¿Si? – Pregunto.
- ¿Qué paso con Kina? – Preocupado.
- ¿Kina? – Mira las hojas – ¡Ah! La señorita Shigiru, lamentablemente su padre no acepto atenderla con nosotros y se la llevo de inmediato.
- P-Pero... ¿Está bien? –
- Pues... Honestamente, no lose, pero no sé qué tan grave sean sus heridas. No puedo darle una respuesta concreta – Explico.
- Ya veo... Muchas Gracias – Agradeció y la enfermera se retiró.
Cuando Amanayo salió del hospital ese mismo día, decidió ir a la casa de Kina, pero esta no abrió la puerta, aunque esperara el tiempo que fuese, ella no salía.
Cuando oscureció el decidió hablar con ella al día siguiente, pues abría escuela, mas sin embargo, ella no volvió. Desapareció de la faz de la tierra, o al menos eso pensaba Amanayo.
Termino el ciclo y comenzó el tercer año, y con este conoció a un nuevo compañero el cual lo llego a considerar amigo. Esa persona era nada más y nada menos que Konogua Daidagua. Ambos se hicieron muy buenos amigo y al terminar la secundaria irían a la misma preparatoria. Sin embargo, aunque las cosas parecieran mejorar, en realidad se ponían cada vez más oscuras.
En un Hospital
- Doctor... ¿Cómo va mi hija? – Konoha preguntaba preocupado y desesperado.
- Lo lamento, hemos intentado durante varios meses, casi un año, pero... no ha mostrado mejoría – Trataba de ser lo empático posible.
- No... – Se cruza de brazos inquieto aguantando el llanto.
El doctor suspira – El golpe que sufrió cuando su cabeza cayó al suelo fue muy fuerte, daño su cráneo y parte del cerebro, lo cual provoco... Pérdida de memoria – Explico – Tratamos de mostrarle fotos, videos o simplemente llevarla o comentarle sus cosa pasadas. Además de múltiples análisis, pero no parece mejorar, lo único que parece conservar es su nombre, pero solo eso, ni siquiera su apellido recuerda –
- ¿Ya no puede hacer nada? – Mordía su labio.
- Lo lamento – Se disculpa.
- ¿Cómo voy a vivir con alguien que ni siquiera me recuerda? – Lagrimas caen por sus ojos – Primero mi esposa, y ahora mi preciada hija – Mira a su lado, estaba una ventana grande donde mostraba a Kina mirando a su alrededor curioseando - ¿Por qué? – Se pega al vidrio.
- No se preocupe – Daitsu, quien era su mayordomo le tomo el hombro – Yo cuidare de ella – Lo mira.
- ¿D-De verdad? -
- Es lo menos que puedo hacer por ustedes, son como mi familia – Sonríe.
- Gracias – Lo mira sonriente.
Cuando Daitsu se acercó y le mintió a Kina sobre que el seria su padre adoptivo, ya que sus padres habían muerto por un accidente automovilístico, ella se entristeció, pero al no recordar nada, no pudo ser totalmente sincera con sus sentimientos, estaba confundida.
Por miedo, Daitsu decidió que debía de estudiar en casa. Hasta que llego a la Universidad, pero esta vez tomaron más precauciones al respecto. Ella se graduó y comenzó a trabajar en una oficina.
Han pasado 14 años desde lo sucedido y Kinaiya ahora con sus 27 años trabaja en una empresa llamada Omoide. Esta compañía se especializa en importación y exportación de comercio, además de alguna que otra inversión en miniempresas. Ella es la Vicepresidenta administrativa de la compañía. Y justamente estaba por pasar algo muy interesante en su trabajo.
- ¡Kina! – Una chica de cabello café corto y lentes corría hacia donde se encontraba Kina.
- ¿Eh? – Kina levanto la vista de su escritorio.
- Esta son las demás solicitudes que faltan – Le entrega la carpeta que tenía.
- ¿Eehhh? – Kina se queja – Pero Mitsuki, ya casi es mi hora de salida – Se deja caer en la silla.
- Jejeje lo siento – Sonríe – Pero anímate, solo te tomara 20 minutos – Trata de animarla.
- Je – Se incorpora – Esta bien – Sonríe.
- Muy bien, debes elegir quienes van a entrar para un gerente de Finanzas, El área comercial y de recursos humanos – Mitsuki le aclara mientras toma asiento al lado de ella.
- Vaya, esta temporada muchos renunciaron – Se estira y comienza a leer las solicitudes.
- Bueno, es que ya no saben mucho del mercado actual – Revisa de igual manera.
- Mm... – Lee una de las hojas, pero se detiene en seco – Da...Dai...dagua? Ese nombre lo he escuchado en alguna parte – Mira a Mitsuki - ¿Tu qué me dices? –
- ¿Eh? – Mitsuki se exalta – Cl-Claro que te suena, de seguro hablas de Konogua Daidagua. Es hijo de una familia muy reconocida – Explica nerviosa.
- ¡Oh! Ya, si es cierto. Pues no solo tiene la fama de su familia, ha estudiado mucho – Mira detalladamente cada apartado.
- Vaya, es raro escuchar algo como eso – Mitsuki mira una de las solicitudes y al ver un nombre salta y se asusta un poco.
- ¿Eh? – Kina la mira - ¿Qué pasa? – Curiosa.
- ¿Eh? – La mira – N-No nada, es solo que creí a ver visto una araña – Se limpia los lentes.
- ¿Así? ¿Dónde? – Se levanta un poco para ver y ve la solicitud – ¿Eh? – Rápidamente toma la hoja y la revisa - ¿Esto es de verdad? – Pregunta aun leyendo.
- ¿K-Kina? – Se preocupa.
- ¡Este chico tiene excelentes calificaciones! Ha trabajado mientras estudiaba, tiene la suficiente experiencia y conocimientos – Asombrada.
Mitsuki soltó un gran suspiro aliviada.
- La competencia está muy fuerte – Se vuelve a sentar.
- Eso parece – Mitsuki sonríe algo nerviosa.
- Bueno, sigamos revisando, aún no hemos terminado – Guarda las solicitudes y sigue revisando hasta que terminaron de ver cada una de ellas.
Kina se estira del cansancio – Vaya, eso fue algo agotador – Comienza a guardar todas sus cosas – ¿Te molesta si te queda unos minutos más para avisarles a las personas que citaremos mañana? – Pregunta amable.
- Ese es mi trabajo Kina, no te preocupes – Se levanta, tomas las hojas y toma el teléfono.
- ¿De verdad? Te debo una, muchas gracias. Mañana te invito a comer. Nos vemos – Se despide y sale del lugar.
- Si, está bien, cuídate – La mira irse y cuando Kina se va, se tira al escritorio - ¡No puedo hacer esto! – Estaba insegura de las decisiones que acaba de tomar su jefa.
Mientras tanto Kina se iba de regreso a su casa en su auto
- ¡Daitsu-chan! ¡Ya llegue! – Dijo Kina cerrando la puerta de la casa y quitarse los zapatos.
- ¡Kina! – Se asoma y se acerca a ella – Que alegría que hayas vuelto – Sonríe.
- Jejeje, lose - Termina de quitarse los zapatos y se adentra a la casa - ¿Ya esta comida? – Pregunta ansiosa.
- Está esperándote – Va hacia la sala – Siéntate o se enfriara – Se sienta.
- ¡Claro! – Se sienta – Gracias por la comida – Comienza a comer.
- Ahora dime, ¿Cómo te fue en el trabajo? – Daitsu partía un pedazo de carne.
- La verdad fue algo pesado – Come un pedazo de carne – Pero fue divertido – Habla con comida en la boca.
- Las damas no deben comer con la boca llena – Daitsu comenta mientras lleva un trozo de carne a su boca.
Kina traga la comida – Jejeje, lo siento – Sonríe inocente.
- Bueno, ¿Por qué fue divertido? – Toma la copa de agua y comienza a beber.
- En una de las solicitudes de trabajo encontré a alguien increíble – Se emociona.
- ¿Así? – La subestima - ¿Quién? – Sigue bebiendo.
- Kohana ilagua... No, no, no... – Piensa un momento - ¡Konogua Daidagua! – Sonríe.
Daitsu se ahogó con el agua por lo tanto comenzó a toser. Kina se paró de inmediato para golpearle suavemente la espalda – Daitsu-chan. ¿estás bien? – Preocupada.
Daitsu comenzó a tranquilizarse y a acomodar su respiración - ¿K-Konogua? – Pregunta aun sorprendido.
- ¿Eh? – Confundida – S-Si, Konogua Daidagua – Confirma.
- Y-Ya veo – Se incorpora y acomoda su ropa. Kina se vuelve a sentar algo insegura.
- ¿Lo conoces? – Pregunto curiosa.
- Por supuesto, ¿Quién no lo conocería? – Hace una pregunta retórica – Es solo que me tomo de sorpresa – Se excusa.
- Jejeje, creo que me di cuenta – Sonríe.
- Bueno, mejor sigamos comiendo y después a la cama – Le advierte.
- Jejeje, si, está bien – Sonríe traviesa.
Mientras tanto, con Mitsuki
Mitsuki soltó un gran suspiro, se tranquilizó, tomo el teléfono y se decidió a llamar a Daidagua – Tranquila, todo va a estar bien – Se trataba de convencer a sí misma.
- ¿Si? – Se escuchó del otro lado de la línea.
Mitsuki se puso nerviosa y entro en pánico – Bu-Buenas noches señor Konogua – Temblaban sus manos – Lla-Llamo de la empresa Otomoide para informarle que lo requerimos mañana a primera hora. Esta contratado como Gerente del área comercial – Informa.
- ¿En serio? ¿No es broma? – Se oía sorprendido.
- Hablo en serio. Lo requerimos a los ocho de la mañana. ¿Puede asistir? – Pregunta cortes un poco más tranquila.
- ¡Claro! Muchas gracias. Los veré mañana – Cuelga.
- Ahora... K-Kitsune-kun... – Marca el número y traga saliva.
- ¿Hola? Habla Kitsune – Se oye del otro lado de la línea.
- ¿Eh? – Se paraliza – Ki-Kitune-kun, qu-quería informarle que... – No encontraba las palabras.
- ¿Si? – Se oiga algo confundido.
- U-Usted fue aceptado por la empresa Otomoide como Gerente de Finanzas – Suelta con el tono de voz algo alto.
- ¿En serio? – Se oía- sorprendido.
- A-Así es... Lo requerimos mañana a las ocho de la mañana en la compañía. Espero pase una linda noche – Cuelga - ¡Me moriré! – Se vuelve a tirar al escritorio.
Al día siguiente
Kina entro a las oficinas a las 7:30 de la mañana, debía esperar a las personas que cito ese día, así que estaba organizando algunas cosas.
Ella salió de su oficina a buscar unas cosas en el escritorio de Mitsuki y es entonces donde la puerta de entrada se abre.
- ¿Hola? – Daidagua pregunta esperando encontrar a alguien - ¿Hay alguien aquí? -
Kina se encontraba revisando unos de los cajones detrás del escritorio - ¡Sí! Permítame un momento por favor – Buscando.
- ¿Puedo ayudarla? – Sigue la voz de la chica.
Mitsuki entra al lugar y ve a Daidagua acercándose a Kina. Asustada corre hacia a Daidagua – Ko-Konogua-san. Buenos días – Sonríe amable - ¿Cómo esta? – Lo hace voltear para que no mire a Kina.
- ¿Eh? – Algo confundido – B-Buenos días, estoy bien, gracias – La mira - ¿Tu eres? –
- Kira Mitsuki, la asistente de la vicepresidencia administrativa. Un gusto –
- ¿Es el señor Daidagua? – Levanta un poco la mirada.
- ¿Eh? – Se percata, se coloca detrás de Daidagua haciendo que le da la espalda – Llevare al señor Konogua a que conozca su nueva oficina – Nerviosa.
- ¡Oh! Está bien, así puedo terminar de buscar. Luego hablare con usted señor, discúlpeme – Vuelve a agacharse.
Mitsuki suelta un suspiro y se lleva a Daidagua lejos de allí.
- ¡Aquí están! – Saca unos papeles y comienza a ordenarlos dando la espalda a la puerta.
En ese instante alguien más entra. Era nada más y nada menos que Kitsune Amanayo. Él se percata de la presencia de Kina y le habla - ¡Hola! Buenos días – Saluda cordial.
- ¡Buenos días! – Saluda pero no lo voltea a ver – Lo lamento, en este momento lo atiendo, estoy algo ocupada – Avisa.
- ¿Quiere que le ayude? – Se ofrece al acercarse a ella.
- No, gracias – Estaba voltear a mirarlo pero los papeles se caen al no estar bien equilibrados – ¡Ay! Lo siento – Se disculpa y se inca para recogerlos.
Amanayo se inca de igual manera para ayudarla – Disculpe mi atrevimiento, pero usted es un poco descuidada – Bromea.
- Jajaja, no se preocupe, tiene la razón. Soy un poco distraída – Junta los papeles.
- Jejeje – Se ríe – ¡Oh! Lo siento, no me he presentado, soy Kitsune Amanayo –
- ¡Ah! ¿Usted es Kitsune-san? – Termina de juntar los papeles.
- Así, es un gu... – Levanta la mira y se sorprende.
Termina de recogerlos todos, se levanta y Amanayo lo hace de igual manera – Discúlpeme de verdad – Toma los papeles que él tiene y los pone en el escritorio – Ahora si – Sonríe – Me llamo Kinaina Kinaiya, soy la vicepresidenta administrativa de la empresa, es un gusto –
- T-Tu... – Amanayo no encontraba las palabras.
- ¿Eh? ¿Qué pasa? ¿Ocurre algo? – Confundida.
En ese momento Mitsuki llega con Daidagua
- ¡Ki-Kitsune-kun! – Mitsuki se sorprende al verlo.
En ese momento Amanayo voltea a ver a quien lo nombro - ¿Kina-san? – Confundido.
- ¡¿Amanayo?! – Daidagua se sorprende
- ¡Mitsuki! – Kina llamo animada.
- ¿Daidagua? – Amanayo miro sorprendido a su compañero.
- ¡Kina! – Mitsuki corre hacia ella.
Amanayo se acerca a Daidagua
Daidagua dirigió su mirada a Kina sorprendido - ¿Ki...na? – Incrédulo.
- ¡Kina! – La toma entre los brazos - ¿Estas bien? – Le pregunta preocupada.
- Amm... si – Confundida - ¿Por qué no estarlo? – Pregunto.
- ¿De verdad? – Insiste mientras le toca la frente.
- Amm... Si. ¿Tu estas bien Mitsuki? – Cuestiona.
- Eso... creo – Duda.
- ¿Qué haces aquí? – Amanayo le pregunta sorprendido.
- M-Me contrataron, y creo que a ti también – Aun sorprendido.
- ¿Él es Daidagua? – Le pregunta a Mitsuki, pero antes de saber su respuesta va hacia el – Usted es el señor Konogua ¿verdad? – Le toma la mano emocionada – Es un honor conocerlo, estoy feliz que tengamos a alguien tan famoso como usted en nuestra empresa – Sonríe.
- A-Ah... – Daidagua se sonroja, pero no entendía porque el trato formal hacia él.
- Espera... ¿ustedes se conocen? – Amanayo le pregunta algo molesto.
- ¿Eh? – Kina lo mira confundida.
- Ah, bueno, es que, yo, ella – Daidagua no encontraba las palabras. Pero en ese momento, un recuerdo le llego a la mente a Amanayo cuando estaba en secundaria, ese recuerdo que llevaba perdido hace años resurgió al verlos juntos.
- Tu... Tú fuiste quien le hizo tanto daño – Lo toma del cuello y pone contra la pared.
- ¡K-Kitsune-san! – Kina se asusta.
- ¡Kina! ¡Aléjate! – Mitsuki la aparta un poco.
- P-Pero... – Los mira.
- S-Suéltame – Daidagua trataba de zafarse.
- No... No te perdonare... ¡Por tu culpa ella está así! – Amanayo estaba desesperado.
- ¿D-De que hablas? – Daidagua no podía respirar muy bien.
- ¡¿Ya lo olvidaste?! Tú la agredías en sus tiempos de primaria, y no solo eso, viniste a buscarla con tus amigos en la secundaria. Y ahora vienes a seguir causándole dolor en su existencia – Lo Asfixia más.
Kina se sorprende a tales palabras – Detente...-
- ¡La insultaste! ¡La agrediste y la usaste como tu juguete! –
- Detente... – Alza un poco más la voz.
- T-Tsk... – Daidagua estaba cerrando los ojos lentamente.
- ¡Detente! – Grita desesperada mientras unas lágrimas rodaban sus mejillas.
Ante esto, Amanayo lo soltó de repente haciendo que Daidagua tosiera un poco. Se alejó un poco mientras analizaba lo que estaba pasando.
En cambio, Kina se desplomo en el suelo, había padecido un tipo de ataque de pánico o de estrés. La impotencia fue tanta que no la soporto.
- ¡Kina! – Mitsuki se acerca a ella - ¡Kina! ¡Kina! ¡Despierta! – Preocupada.
Kina no reaccionaba, se había desmayado.
- K-Kina... – Se acerca un poco.
- ¡Kina! – Grita desesperada - ¡¿En que estaba pensando?! – Mira a Amanayo mientras unas lágrimas salían de sus ojos.
Amanayo se encontraba atónito, no sabía exactamente lo que había pasado.
- ¿E-Esta bien? – Daidagua le pregunta a Mitsuki.
- No lose... – La mira.
A travez de los altavoces, se escucha la voz de un hombre decir lo siguiente- Mitsuki...Llévala al hospital –
- ¿Qué hago con ellos? – Pregunta mirando los alta voces.
- Llévalos también. Así entenderán un poco mejor –
- Está bien... – Se levanta, toma su celular y da media vuelta – Uno de ustedes deberá cargarla – Los mira de reojo.
- ¿¡Que!? – Ambos gritaron sorprendidos y algo sonrojados.
- Ya oyeron – Atiende la llamada mientras se aleja un poco.
Ambos se encontraban sonrojados mirando a Kina en el suelo.
Amanayo suspira – Bueno, supongo que lo hare yo – Se agacha para cargarla.
- ¿Y por qué tú? – Cuestiona Daidagua.
- ¿Crees poder? – Lo mira juzgándolo.
Daidagua desvía la mirada molesto. Suspira y se levanta. Amanayo la toma en brazos y la carga. La miro detalladamente, parecía que estuviera durmiendo, y fue entonces cuando un sonrojo notorio apareció en sus mejillas.
Daidagua lo mira molesto, estaba celoso de su comportamiento y de la ventaja que tenía.
- Muy bien, vámonos – Mitsuki cuelga el teléfono y se acerca a ellos.
Los cuatro salieron de la oficina rumbo al hospital
En el hospital
Al llegar, Mitsuki se acerca al mostrador y habla con la enfermera – Necesitamos al Doctor Len inmediatamente – Le susurra a la chica – Es sobre Kinaiya –
- Está bien, pasen a la sala cuatro – Les señala la habitación.
- Gracias – Mira a Amanayo y Daidagua – Por acá – Los guía.
Los cuatro entran a la habitación
- Déjala en la cama – Mitsuki le dice a Amanayo mientras se asoma por la puerta.
Amanayo obedece y la pone en la cama.
- ¿Qué es lo que tiene? – Daidagua pregunta preocupado.
- Sufrió un ataque de estrés/pánico – Un Doctor entra a la habitación cerrándola.
- Doctor Len... – Mitsuki lo mira asustada.
- ¿Qué quiere decir? – Daidagua le pregunta.
- Ha como me informaron, presencio un ataque de violencia frente a sus propios ojos, la impotencia y el miedo de no saber qué hacer o que podría pasar, hicieron que se desmayara – Explica y se acerca a Kina para revisarla
- Pero... ¿Por qué no nos reconoció? – Daidagua seguía sin entender.
Len suspira – Hace 14 años, después de lo sucedido en la secundaria, el golpe que recibió en la cabeza fue tan grave que hizo que ella olvidara todo a excepción de su nombre – Los mira.
- E-Entonces... – Amanayo trato de procesar todo lo que acaba de escuchar.
- Perdió la memoria – Daidagua lo mira sorprendido.
- Así es –
- Todo fue por tu culpa – Dice Amanayo en un susurro mientras mira a Daidagua.
- Si me lo permiten, debo asegurarme de que está bien, necesito que salgan un momento –
- Claro, con permiso – Mitsuki sale y detrás de ella van Amanayo y Daidagua.
Fuera de la habitación
- Entonces... ¿Ella no recuerda nada? – Le pregunta a Mitsuki.
- No, lo olvido todo – Se sienta en las sillas fuera de la habitación.
- ¿Qué paso después de lo ocurrido hace 14 años? – Amanayo le pregunta.
- Su padre la dejo al cuidado de su mayordomo, ha vivido con él desde entonces. Estudio en casa hasta que llego la universidad, pero estuvo en una privada – Explica.
- O sea... Que no hay ningún rastro de ella ahora... – Amanayo se deprime.
- Se equivocan – Daitsu se acercó a ella.
- Daitsu-san – Mitsuki lo mira sorprendida.
- Antes de que ella perdiera la memoria, escribió esto – Les enseña un diario.
- ¿Un diario? – Lo toma.
- Cuando ella salió de la cuidad a sus 11 años comenzó a escribir todo lo que recordaba y vivía día a día – Relata – Desgraciadamente algunas páginas están algo arrugadas por sus lágrimas – Se desanima un poco.
Daidagua hojeo un poco el diario para percatarse de que era cierto lo que decía Daitsu.
- ¿Por qué no decirnos lo que sucedió?
- ¿Para qué decirles? Ella no necesitaba más dolor en su vida – Se cruza de brazos molesta.
Ambos bajan la mirada algo tristes.
Mitsuki suspira – No querían que lo que vivió se repitiera de nuevo, preferían que empezara de nuevo – Desvía la mirada.
- Por eso la aislaron de todo lo que ella conociera – Daidagua comienza a entender.
- Si – Mitsuki baja la mirada, pero tras unos segundos la vuelve a alzar – Pero... Ahora la pregunta del millón de dólares – Ambos la miraron confundidos - ¿Qué harán ahora que se han reencontrado con ella?
Continuara...
La historia es de una chica llamada Shigiru Kinaiya, ella es una chica rica, tiene un mejor amigo el cual se llama Konogua Daidagua, al igual que Kinaiya, el es de familia rica, ellos a pesar de ser niños, se preocupan mucho por su futuro, pero aun así, tratan de despreocuparse por el simple hecho de ser niños, pero a veces cuando el tiempo pasa....muchas cosas cambian y también muchos sentimientos se borran.....pero en esta historia no sera lo único que se borre.
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